Cómo tratar los dolores musculares

Hay cosas que nos ocurren en el momento menos esperado y que lejos de significar un mal pueden ser una importante señal de alerta para descubrir que estamos descuidando algunos aspectos que a la larga nos pueden perjudicar seriamente si no tomamos las medidas del caso.

Así me ocurrió hace poco cuando mientras me duchaba hice un movimiento -a mi parecer, leve- que terminó por generarme un fuerte dolor muscular en la zona anterior a la articulación del codo que se siguió presentando en el transcurso del día al más mínimo esfuerzo o acción que implicase doblar el brazo.

Esta molestia me hizo caer en cuenta -también gracias a la apreciación de mi médico- de que le estaba generando una gran carga de estrés a mi organismo, el cual reaccionaba de esta manera, cual si fuera su pedido de poner un alto a mi vida agitada que no me daba ni un respiro para preocuparme por mi salud.

El estrés es solo una de las causas de los dolores musculares, que como les comentamos en un post anterior, pueden tener variedad de orígenes y también de tratamientos caseros que pueden desaparecer tales dolencias en paralelo a la receta que nos indique nuestro médico de cabecera.

Para quienes están pasando por lo mismo o quieran prevenir tales afecciones, me permito a continuación darles algunos sencillos tips que pueden poner en práctica al llegar a casa. Ojo que esto tiene aprobación médica, a fin de no generarles una preocupación más que pueda agravar su estado:

  • Cuando se presenta dolor muscular por sobrecarga o lesión hay que descanasar la parte del cuerpo afectada, tomando previamente paracetamol o ibuprofeno. También debemos poner hielo dentro de las primeras 24 a 72 horas de producida la lesión, a fin de reducir la inflamación y el dolor. Y después transmitir calor mediante frotaciones y/o reposo con una lámpara de rayos infrarrojos alumbrando directamente.
  • Si los dolores musculares son ocasionados por una sobrecarga y fibromialgia, entonces conviene aplicar masajes, cuidando de no producir un esfuerzo muy grande en la zona adolorida. Los ejercicios de estiramiento suaves después de un período de descanso largo complementan el tratamiento.
  • Las aplicaciones de las hojas de llantén actúan como grandes desinflamantes, por lo que conviene aplicarlas en compresas de agua tibia (tirando a caliente) sobre la parte del cuerpo adolorida durante varios días antes de irnos a dormir.
  • De igual manera, un ejercicio regular puede ayudar a restaurar el tono muscular apropiado cuando el dolor muscular va menguando producto de los anteriores remedios caseros. Caminar, montar en bicicleta y nadar son buenas actividades aeróbicas que se pueden intentar, siempre verificados por un fisioterapeuta. Por otro lado, hay que evitar las actividades de alto impacto, como los aeróbicos o cargas pesas.
  • Hay que dormir bien (de preferencia, más horas de las acostumbradas, por lo menos hasta que pase la molestias) y tratar de reducir lo que nos ha ocasionado el estrés.

Fuentes: Botanical Online, Dolores Musculares y Problemas Asociados, MedlinePlus.

Imágenes: Ofertas10, Remedios Naturales y Caseros.

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Acerca del autor

Escrito por Vicky Sampi

Publicista de 1.54 mts. con aficiones periodísticas, gusto por la lectura, el vino, las caminatas y la buena compañía. Muy pronto aprendiz de cocina (nuevamente).

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