Tips para mantenernos saludables consumiendo soya

Si dicen que el agua es vida, yo agregaría que la soya también lo es. Y en mi caso personal, ha mejorado su calidad considerablemente, a tal punto que ya no me preocupa mi intolerancia a la lactosa gracias a que sus propiedades han suplido con creces los de la leche de vaca que otrora me causaba naúseas, vómitos y dolor de estómago.

En definitiva, la soya es una de las principales tablas de salvación de quienes tenemos este padecimiento. Pero también es altamente recomendable, por ejemplo, cuando estamos embarazadas, tenemos problemas ligados a la menstruación y/o estamos pasando por la casi siempre difícil menopausia.

¿Pero por qué la soya puede ser tan favorable a nuestra salud? Pues resulta que es el único grano que aporta proteínas completas, las cuales nos sirven para la formación de tejidos y renovación de sustancias desgastadas. Además, contiene todos los aminoácidos esenciales que nuestro organismo no es capaz de sintetizar.

Por si fuera poco, contiene tiamina, riboflavina y niacina, los cuales forman parte del llamado complejo vitamínico B,  que resulta esencial para el desarrollo y mantenimiento de la piel y nuestros nervios. Así mismo, al brotar el grano de la soya tiene tal cantidad de vitamina C, que alcanza la proporción del tomate.

Para poder entenderlo mejor, 1 kilo de soja equivale a 2 kilos y medio de carne, 12 litros de leche, 2 kilos de queso o 5 docenas de huevos. Entonces, ¿cómo hacer para sacarle el máximo provecho a sus nutrientes en nuestra alimentación y vida diaria? Aquí algunas sugerencias:

  • Preparar leche de soya:  Resulta de lavar bien los frijoles y ponerlos a remojar por un promedio de 10 horas para luego licuarlos con una breve medida de agua en el procesador de alimentos y poco a poco apretar y extraer todo lo que podamos hasta tener el líquido blanquecino en la cantidad deseada para posteriormente ponerlar a hervir con un toque de canela y una gotas de vainilla (consejo para un mejor sabor).
  • Preparar harina de soya: Hay que aprovechar el bagazo que queda al exprimir las semilla para luego preparar tortillas. Y si lo dejamos secar y aplastamos la masa, la podemos combinar con harina de trigo en proporción de 1 a 3 para hacer saludables masas de pastelería y pastas.
  • Acompañar nuestras ensaladas con aceite de soya (algunas marcas se venden en los establecimientos comerciales) y preparar nuestras acostumbradas frituras con él.
  • Ponernos mascarillas de soya para aclarar la piel: En una licuadora revolver a velocidad rápida 1 taza de leche de soya, 1/2 taza de avena en granos y 1 cucharada de miel de abeja hasta que la masa quede cremosa y lida. Aplicar esta mezcla en la piel con suaves masajes y lavar después con agua tibia. Al cabo de 3 semanas nos sorprenderemos con los resultados.

Fuentes: El placer de invitar.com.ar, Enplenitud.com, Revista Familiar Amanecer, Lindísima.

Imágenes: Orbes de FeR, Mascarillas, VidaNutrida.

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Acerca del autor

Escrito por Vicky Sampi

Publicista de 1.54 mts. con aficiones periodísticas, gusto por la lectura, el vino, las caminatas y la buena compañía. Muy pronto aprendiz de cocina (nuevamente).

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