¿Qué puede hacerme subir de peso?: El estrés. Descubre por qué

Es típico ver en multitud de películas, a una mujer desecha por un desengaño amoroso sentada en el sofá de su casa, viendo una película romántica que le ayude a llorar todo lo que necesita y más, y con un inmenso tarro de helado de chocolate, el cual seguramente no estaría entre sus manos si no estuviese estresada y deprimida.

Aunque no sólo nosotras nos consolamos en el helado, según estadísticas de la Unión Europea, el estrés afecta por igual a los hombres y a las mujeres, de modo que puede que nosotras olvidemos las penas con helado, pero ellos intentan superar el estrés, en muchos casos, a base de cervezas. Sea cual sea el alimento que busquemos para desestresarnos, todos engordan.

¿Por qué quiero comer tanto cuando estoy estresada?

Creo que casi todos sabíamos que el estrés provoca un gran desbarajuste en nuestro cuerpo, pero ahora también se ha confirmado que quienes sufren estrés prolongado o crónico tienen más facilidad para aumentar de peso. El estrés desencadena un proceso que produce la acumulación de grasa y el aumento de reservas.

Puede parecer «lógico» que cuando estamos ante mucha presión o tensión, queramos comer de todo y por eso, obviamente, engordamos, pero tiene una explicación científica. Aunque no lo creas existe la «hormona del estrés» y esta se llama cortisol, y su producción se eleva, justamente, cuando nuestro organismo se somete al estrés, haciendo que ganemos peso. Asimismo, también provoca el incremento de los niveles de insulina, lo que hace que tengamos más ganas y ansiedad por comer. ¡Y sería bueno que nos den ganas de comer más frutas!, pero no, lo que se le da al organismo por consumir son dulces y carbohidratos (harinas).

Consejos para desestresarte

Como te mencioné, el estrés no solo puede traerte consecuencias con el peso, sino también cambios en el ánimo, problemas para dormir, dolores de cabeza y espalda, entre otros. Por eso, es importante que te relajes un poco, así que te daré unos cuantos consejos:

  • Sal a caminar, correr o date un paseo en bicicleta: El ejercicio es muy relajante y ayuda a producir endorfinas, una hormona que produce sensación de «felicidad»
  • Respira hondo: Aunque no lo creas, algunos ejercicios de respiración te ayudarán a controlar la ansiedad.
  • Aprende a decir NO: No tienes por qué resolver todos los problemas del mundo, aprende a pedir ayuda y a negarte si no puedes hacer algo.
  • ¿Qué te molesta?: Identifíca cuáles son las cosas que más te molestan y trata de evitarlas.
  • Aprende a reírte de ti misma: Si algo no sale como lo planeaste, no te pongas iracunda. Respira un poco y trata de verle el lado positivo a las cosas. Del mismo modo, si estás ante una situación difícil, no te empecines en verle todos los aspectos negativos, trata de encontrar una solución primero.

Otros consejo que puedo darte es que, si tienes un cuadro de estrés crónico o ansiedad, busques la ayuda de un psicólogo para que te ayude a superarlo antes de que empieces una dieta, sino, el estrés será tu peor enemigo. Recuerda que todo régimen de pérdida de peso está muy ligado a nuestro lado emocional. De modo que ya sabes, a relajarte, ya que ponerte nerviosa no solucionará tus problemas, sino que añadirá uno más: la pérdida de tu figura.

Fuente: Revista Vivir Feliz nº48.

Imagen: Life123, Recipes today, Horizon Fitness,

Tags Blogalaxia: Nutricion, Alimentacion saludable, Dietas.

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