Consejos dietéticos para tratar la úlcera gástrica

Hoy en día las afecciones al sistema digestivo son cada vez más comunes y ello se debe, en gran medida, al estrés y agitación de la vida, que nos impide tener horarios uniformes de comida. Además, cuando salimos para “desquitarnos” de las tensiones del trabajo, solemos excedernos en el consumo de grasas, comida chatarra, bebidas alcohólicas y otras sustancias tóxicas que agravan aún más nuestro ya delicado estómago.

Si padecer gastritis resulta bastante molesto y doloroso, la situación se agrava cuando se convierte en úlcera gástrica. Esta lesión se forma en la pared del estómago o duodeno y perfora muy profundamente la capa muscular del mismo. De ahí que los principales síntomas sean un fuerte dolor de estómago durante la noche, sensación de pesadez, hinchazón, ardor estomacal, perdida de peso y vómitos (en muchos casos de sangre).

Al tratarse de una enfermedad digestiva, la alimentación juega un papel fundamental para el restablecimiento de quienes la padecen. Y antes de que una negligencia haga que dicha úlcera se convierta en cáncer, es preciso seguir una dieta estricta, basada en recomendaciones médicas, algunas de las cuales compartimos con ustedes:

  • Exlcuir de nuestro régimen los alimentos que crean molestias y los que aumentan la acidez o irritan la mucosa gástrica.
  • Tener de 4 a 6 comidas durante el día (desayuno, bocadillos de media mañana, almuerzo, bocadillos de media tarde, cena y lonche).
  • No ingerir alimentos abundantemente (las porciones de las 6 comidas diarias deben ser menores a las acostumbradas). Comer lentamente y masticar bien.
  • No comer alimentos sólidos o líquidos justo antes de ir a dormir (se sugiere dejar pasar un par de horas previamente).
  • Evitar los lácteos y consumir, en cambio, alimentos a base de soya y sus derivados.
  • Comer alimentos jugosos que tengan un mínimo de grasa y no requieran una cocción prolongada.

  • Evitar temporalmente los alimentos ricos en fibra, como verduras y legumbres cocidas, cereales integrales y frutas secas.
  • Dejar de lado los alimentos muy salados o condimentados y las conservas en escabeche.
  • Cambiar el café y el té por infusiones suaves (romero, salvia, manzanilla, etc.), excepto la menta, que por su calidez puede causar irritación estomacal.
  • No tomar bebidas gaseosas ni cantidades excesivas de azúcar.
  • De preferencia, evitar los derivados del tomate (salsas) y el zumo de los cítricos.
  • No consumir alimentos muy calientes o muy fríos porque también generan irritación.
  • Reemplazar la carne de res por la de pollo (sin grasa) o la de pichón.
  • Progresivamente incluir alimentos nuevos (indicados por el nutricionista) hasta llegar a una alimentación normal.

Fuente: Salud Diaria, Alimentación Sana.

Imágenes: BitporBit, Sasoma S.A.

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Acerca del autor

Escrito por Vicky Sampi

Publicista de 1.54 mts. con aficiones periodísticas, gusto por la lectura, el vino, las caminatas y la buena compañía. Muy pronto aprendiz de cocina (nuevamente).