Cómo evitar el efecto yoyó al finalizar una dieta

Cuando iniciamos una dieta de adelgazamiento lo ideal es hacerlo siempre bajo supervisión médica. Los regímenes para bajar de peso que muchas veces han funcionado en amigas, para nosotras pueden resultar perjudiciales.

Debemos prestar mucha atención a aquellas dietas que incluyen pocas calorías (menos de 1000) y las que nos quitan nutrientes básicos en la alimentación, ya que pueden originar el temido efecto yoyó que se traduce en recuperar rápidamente los kilos perdidos y no solo eso si no que al final recuperamos más peso del inicial.

Para evitarlo, además de no hacer dietas poco recomendables, debemos seguir algunos hábitos alimenticios, una vez que hemos conseguido el peso ideal, para no subir ni un gramo y mantenernos sanas. Toma nota de los alimentos que no deben faltar en tu post-dieta o dieta de mantenimiento:

  • Yogur desnatado con levadura de cerveza. Esta combinación es rica en calcio y cromo, dos minerales que, juntos, ayudan a quemar mayor cantidad de grasa, a que la dieta sea más efectiva y además garantiza un correcto aporte de nutrientes.
  • Conejo. Es una de las carnes más recomendadas en toda dieta de adelgazamiento, ya que es muy magra (baja en grasa) pero aporta muchas proteínas. La carne de conejo no solo esta recomendada para perder peso, también contribuye a mejorar la salud de nuestro corazón y de todo el aparato circulatorio.
  • Dátiles. Son muy dulces y carnosos, y a pesar de estas dos características no son tan calóricos como se piensa. Además, son ricos en fibra soluble (que ayuda a prevenir el estreñimiento) y en litio (un mineral relacionado con el buen humor y el control del apetito).

  • Requesón. Es muy digestivo, rico en vitaminas del grupo B y ácido fólico, pero lo mejor de todo es que es muy bajo en grasa (ocho veces menos que un queso curado, por ejemplo). Resulta perfecto para preparar ensaladas y cremas, así como para tomarlo como postre acompañado de fruta.
  • Huevo duro. Si tienes mucha hambre, y necesitas un remedio rápido y eficaz para calmar tu ansiedad por comer, añade un huevo duro a tu menú. Aporta muy pocas calorías y al ser rico en proteínas hace que tu estómago se sienta satisfecho por mucho más tiempo.
  • Aliños ligeros. En esta etapa no debes dejar de incluir ensaladas en la mayor parte de tus comidas. Para aligerar la ingesta de grasas, invierte la proporción al aliñar las ensaladas: mezcla tres partes de vinagre por una de aceite.

Fuente: Revista Donna noviembre 2010.

Imágenes: BlogdeFarmacia, BlogdeEducacionFisica, Dietas.

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