Abr
28
2009
La importancia de dormir bien
A veces nos aquejan malestares como dolor de cabeza, falta de ánimo, ansiedad, etc., y no somos capaces de ubicar cuáles son sus orígenes. No estamos resfriados, no tenemos fiebre pero nos sentimos mal, agotados.
Incluso al sacar la cuenta de cuántas horas hemos dormido la nocha previa, nos encontramos con que hemos cumplido las 8 horas que siempre nos enseñaron que un ser humano debía dormir para recuperar energías y comenzar como nuevo al día siguiente. La pregunta es: ¿realmente estamos durmiendo bien?

A menudo sucede que las personas duermen, pero no descansan lo suficiente. Una fuerte actividad onírica, es decir, la recurrencia de sueños largos y estructurados durante la noche, produce una enorme cantidad de actividad cerebral y es una de las principales razones por las cuales al amanecer, a pesar de haber estado dormidas, muchas personas sienten como si no hubieran descansado absolutamente nada.
De hecho, dormir bien es una de las cosas más difíciles de lograr, sobre todo tomando en cuenta las múltiples preocupaciones y apuros impuestos por la vida moderna.
Entre algunas de las razones que ocasionan estos desórdenes del sueño podemos mencionar la hipertensión, la obesidad y algunos trastornos psicológicos como la depresión y los ataques de ansiedad. Esta falta de buen sueño puede producir malestares cardiovasculares, respiratorios, entre otros.
El problema radica en que esta falta de sueño puede convertirse en un mal crónico que afecte la vida cotidiana de la persona. Por otro lado, la incapacidad de conciliar un buen sueño puede ser también indicador de algún otro problema de salud, de manera que se manifiesta como causa y/o como consecuencia de alguna otra dolencia física o emocional.
A diferencia del insomnio, que es la imposibilidad de quedarse dormido, en este caso la persona duerme pero no descansa, tiene el sueño ligero y llega al amanecer del día nuevo con la clara sensación de no haber descansado lo suficiente.
En estos casos, una vez ubicada la razón que origina el problema, se puede estimular al sueño a través de algunas recomendaciones fáciles de seguir como por ejemplo: ducharse antes de acostarse (de preferencia con agua tibia o templada), usar prendas de algodón suaves y cómodas, no comer antes de entrar a la cama ni exponerse a estímulos violentos (películas, música fuerte, programas de TV con contenidos que generen tensión, etc.).
Y si se trata de ir más allá, puede intentar con alguna infusión tranquilizante como la línea wawasana (un conjunto de infusiones derivada de hierbas medicinales del antiguo Perú) o el Dulces Sueños, elaborado a base de valeriana.
Fuentes: El Mundo.es, Actos de Amor
Imagen: Sovn.com
Tags Blogalaxia: Vida sana, Salud, Dormir bien.
Lea más
Posts relacionados: Estar bien
- Dieta durante el tratamiento con antibióticos
- Cuídate por dentro para lucirte bien por fuera
- Karate: deporte beneficioso para las mujeres
- Las ventajas de correr descalzo
- Comidas que ayudan al buen ánimo





















